El país que doña Chayo quiere que le devuelvan

 

En una de sus acostumbradas letanías para sus adeptos y transmitida en los canales de televisión privados del consorcio Ortega-Murillo, doña Chayo pidió que le devolvieran la Nicaragua que ella y su familia tenian antes del 19 de abril.

 

Una palabra que hay que enfatizar es „devuelvan“. Uno solo puede pedir la devolución de algo que le pertenece. Es decir que doña Chayo considera el país su feudo privado. Pero veamos, para que a nadie se le olvide, cuál es el país que la Primera Pitonisa quiere que le devolvamos:

 

La Nicaragua en la que ellos gobiernan gracias a los descarados fraudes electorales que han

llevado a cabo. En las últimas elecciones cerca del 70% de la población no fue a votar.

 

Quieren volver a tener el país donde ellos enviaron, en enero de 2013, a 300 matones encapuchados a golpear a los ancianos que protestaban por una pensión digna

 

Quieren que les devolvamos la Nicaragua en la que desde hace 11 años matones encapuchados secuestran ciudadanos a los que doña Chayo y su gobierno acusan de delincuentes. Esos secuestrados van a parar, sin orden judicial y sin proceco, entre otras a la cárcel más tenebrosa de la dictadura, al Chipote, donde se sabe que hay torturas. (Recordemos que en esa misma cárcel, antes llamada La loma, estuvo el propio dictador Ortega y fue torturado por el otro dictador al que en aquel tiempo él combatía. Tal vez a eso se deba la obsesión por las torturas en el Chipote). Además de algunas muertes que los expertos del régimen han certificado como suicidios. ¡En el colmo de la absurdidad, dijeron, en Matiguás el 8 de mayo, que uno de esos reos se había ahorcado con el elástico de su propio canzoncillo! Que haga la prueba doña Chayo con el elástico del calzón para que compruebe la idiotez de „sus expertos“.

 

Les encantaría que les devolvamos el país donde ella, el monigote que tiene de presidente y todos sus lacayos han utilizado el INSS como su propia caja chica. Desean que les devolvamos „su país“ para que sigan usando la ayuda venezolana (hasta hoy cerca de cuatro mil millones de dólares) para ampliar el caudal familiar y financiar el clientelismo que los mantiene el el poder, incluidos los millones que, en forma de exenciones fiscales, les regalan a los empresarios del COSEP para que sigan haciéndose los ciegos y sordos ante los crímenes de la dictadura.

 

La Chayo quiere que le devolvamos el país donde sus esbirros tienen autorización de llevar a cabo asesinatos selectivos y ejecuciones como los ocurridos en Pantasma, Jinotega en enero de 2015 y en La Cruz de Río Grande en noviembre del año pasado, donde ejecutaron a seis ciudadanos, entre ellos a un niño de 12 y a una adolescente de 16 años. Hasta hoy no hay culpables, ni investigación ni proceso. Claro, para doña Chayo y su gobierno eran solo delincuentes -como los centenares de miles que hoy piden que se vayan – y en el país que ella quiere que le devolvamos, los delincuentes no tienen derechos y, mucho menos el de la vida. ¡Sin duda maravillo país ese de antes del 19 de abril!

 

Ansía doña Chayo que le devolvamos el país donde, según declaraciones del ex- comisionado Soromar Reyes, las instituciones que deberían velar por el orden, están involucradas en narcotráfico. Millones de dólares y toneladas de droga desaparecen después de que los superagentes de doña Chayo se los incautan a los otros mafiosos. (Ver aquí declaraciones del ex comisionado: https://www.youtube.com/watch?v=rfLmaRhtGyk).

 

Si esa es la Nicaragua que quiere que le devolvamos, creo que doña Chayo tendrá que ir a comprar su propio país en alguna otra parte del mundo, por que ese país que ella quiere que le devuelvan, desapareció el 19 de abril y no lo va a volver a recuperar jamás, a menos que ordene a sus matones que ejecuten al 70% de la población que los repudian a ella, al dictador y a todos sus lacayos.

 

Carlos A. Ampié Loría – Dresde, Alemania, 25 de mayo 2018